
Y camina lento...
Medita cada paso que da sobre la ciudad que nunca calla, que nunca cesa... Camina sobre el lugar que nunca en el tiempo se dedica al silencio.
Avanza con el viento... mira todo aquello que lo rodea y no detiene la vista. sube un par de escalones y forma parte de esta sociedad desconocida, es uno más de ellos, que si yo no lo conociera pasaría como todos, como todos aquellos que bajan las escaleras; que miran al señor que vende pan amasado o la señora que grita "Berlines a 100!!".
Podría caminar cuadras con él y él tampoco se daría cuenta que estoy a su lado... simplemente sería parte de la ciudad que camina, que no escucha.
No buscamos el mismo destino, sólo un par de colores y unas cuantas manchas sobre el papel en blanco. Llegamos al punto de hablar de arte!!. Pongo un pie fuera del recinto y los caminos se disparan como breves relámpagos de luz.
A unos metro, a una larga distancia me siento... y lo veo caminar; de una voz lenta... que pinta cada palabra, que recita cada color, que mira de manera igual a quién se le interpone frente al horizonte. A veces sonríe y hay veces en que se detiene en algo abstracto; si! se fija en ese lugar, donde todos caemos sin saber el porque... son una singularidad azul, que esconde detrás de un pincel y que yo escondo en este papel.