28 de noviembre de 2008

En Dos

Silenciosos estaban...
Casi uno a uno aliniados... a la espera de hacer contacto
con alguna boca deseoso de él.
Nunca se habia visto masacre alguna... por lo menos en
lo que
guarda la retina de mi ojo.

El momento lleno de tristeza un corazón pequeño
de una madurez inédita..
a esos redondos y cristalinos ojos, en la tarde de primavera
le llovieron como si fuera una lluvia de Julio.

A pesar de eso... fue un atentado igual
solo queda fumarme los destrozos de una masacre...
cuando los termine, habre enterrado aquella cajetilla
de cigarrillos que murieron en el intento.